POR QUÉ EL SUR DE ESPAÑA ES UNO DE LOS MEJORES LUGARES PARA CULTIVAR BERRIES EN EUROPA

El consumo de berries está de moda, y es justo añadir que, en este caso, se trata de una moda muy healthy. Los consumidores, cada vez más preocupados por su salud, más informados, y más interesados por mantener una dieta equilibrada y saludable, conocen los beneficios del consumo regular de bayas frescas, o tratadas.

Los datos no mienten: las estadísticas de ventas de bayas apuntan hacia arriba. Y la tendencia es que seguirá creciendo en los próximos años. Ello incluye nuevos consumidores que se suman a esta moda en mercados ya consolidados, como el europeo o el asiático, pero también nuevos mercados, como los países árabes.

En este entorno de crecimiento, las empresas de producción y exportación de frutos rojos y frutos negros han tenido que buscar los mejores lugares para cultivar berries en Europa y el norte de África.

Uno de estos lugares es el sur de España, que reúne las mejores características en Europa para la producción de deliciosas frutas del bosque.

¿Conoces algún lugar en Europa mejor que España para el cultivo de berries?

Nada más unir los términos frutos rojos y Sur de España, es fácil pensar en la fresa que, tradicionalmente, se cultiva en Andalucía desde hace décadas, y se exporta después a España, Europa y el resto del mundo. En la tradición del cultivo de la fresa se encuentra una de las razones que hace del sur de Europa un lugar privilegiado para el cultivo otras berries. La tradición y experiencia en el cultivo de las fresas en Andalucía es una buena base sobre la que asentar el cultivo de moras, arándanos, grosellas o frambuesas.

Uno de los motivos por los que el cultivo de berries es tan rentable en la zona es porque se trata de una región privilegiada, en la que se producen diferentes situaciones microclimáticas, que aumentan y mejoran las posibilidades de cultivo de diferentes variedades de berries, aprovechando al máximo las características propias de cada microclima. Estos microclimas tienen dos características comunes, que son climas suaves y lluvias escasas y estacionales, la combinación perfecta para el cultivo y la producción de frutos rojos.

La escasez de heladas es otro factor importante en el cultivo de berries en el sur de Europa, de hecho, las posibilidades de heladas tardías (que son las que podrían estropear la cosecha) son casi nulas.

Por otro lado, uno de los principales problemas del cultivo de berries en Andalucía y Marruecos era que requiere de un determinado número de horas de frío, que ha podido solventarse gracias a la aparición de nuevas variedades que necesitan menos horas de frío durante su desarrollo, pero que, en el momento de su recolección son frutos sabrosos, jugosos y que mantienen todas las propiedades saludables que el consumidor espera.

Al saber hacer y las características climáticas se une otro factor importante: las características del suelo del Sur de Europa son perfectas para cultivar bayas. En España los arbustos de los frutos del bosque crecen en suelos áridos y con un PH bajo, y Andalucía , al sur de España,  cuenta con terrenos que cumplen con estas características. Ello propicia el crecimiento de los arbustos, y la maduración de los frutos.

 

Marruecos , otro gran lugar para el cultivo de berries

Las características que se producen en el Sur de España se extienden hoy en día hasta el Norte de África, y uno de los países con el mayor crecimiento en la producción de berries es Marruecos, unas condiciones climáticas muy similares a las que se crean en Andalucía, aunque más moderadas, lo que permite extender el periodo en el que los frutos rojos se pueden encontrar en el mercado. De hecho, la producción de Marruecos hace posible que el consumidor pueda encontrar sus bayas favoritas frescas, casi en cualquier periodo del año.

Experiencia, clima y suelo son los factores que hacen posible que el sur de España , junto a Marruecos ,  sea uno de los mejores para el cultivo de berries en Europa. Se trata, por lo tanto, de un producto de cercanía, cultivado en España y que se puede disfrutar en toda Europa, tanto fresco como mediante tratamientos que permiten conservar todo su sabor y sus propiedades.